sábado, 24 de mayo de 2014

Monstruo

Ese amar me sucede de pronto.
A veces agreste, rojo, doloroso.
A veces dulce, rosa, mimosa.

Pienso en ti, en tu melancolía eterna.
También en ti, en el otoño de tu vida.
Tú también, dudando de la vida que llevas.
O en ti, que buscas definirla.

Estoy en todos y en ninguno me quedo.
Eso no quiere decir que no los quiero.
De hecho los añoro, a cada uno de ustedes.

Cada uno distinto y sin embargo provocan lo mismo.
Quererlos.

Uno tal vez por el sexo sin decoro.
Otro quizá por la compañía perfecta.
Aquel, quien sabe, por el romance perpetuo.
Él, tal vez solo por las risas y los libros.

Debería juntarlos en uno.
Un monstruo de lo más hermoso. 
Lo más defectuoso.
Y a pesar de todo, lo amaría siempre.

Tanto lo amaría que lo destruiría por el bien de otros.
El mundo no da para monstruos fabulosos.
Solo que vivan abajo de la cama de mi vida.

2 comentarios:

  1. ¿Sabes? hoy me descubrí, por mi parte, haciendo una reflexión parecida a esto que cuentas en tu poema.

    Un abrazo ;)

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    Respuestas
    1. Es como pensar que la humanidad de alguna manera se conecta unos con otros. De hecho con todo. Y mira, reflexionamos lo mismo, por experiencias tal vez semejantes, por el solo hecho de que sentimos... Que lindo que las letras viajen a corazones lejanos.

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