Increíble que hace muchos años vivíamos a escasos 5 minutos uno del otro y por extrañas razones no coincidimos en ningún lugar y cuando lo hicimos, fuimos solo una mirada que cuando comenzaba a resonar en la mente alguien distraía nuestros pensamientos hacia otro objetivo. Coincidimos por años en lugares como la Condesa y probablemente mientras yo daba la vuelta en una esquina tu te subías al coche.
Al final coincidimos en un beso y una mirada. Esa actitud de galán de cine y esos besos lanzados al infinito para quien quisiera hacerse de ellos y yo solo decidí corresponderte con uno. Después decidí mostrarte mis ojos... Creo fue suficiente para llamar tu atención.
Es tan fácil dejarme cuando comienzo a portarme fría. Es tan fácil irse cuando alguien dice "hasta aquí". Pero no dijiste "hasta aquí". Solo tuviste la paciencia de acercarte, de hablar, de cuestionar y de tocar esos hilos que me sostienen. Y yo miraba fría tu tesón. Vi tu calor caminar suave hacia mis pies. Tu mano acercándose a tocarme la sonrisa. Tu voz portando los besos y abrazos que me hacen falta. Y si lloro, porque soy tan fuerte que me rompo fácil cuando alguien me toca. Y tu me tocas, extrañamente profundo. Y no logro que te alejes, solo logro que te acerques más. No me da miedo la cercanía, me da miedo que se rompa y que las ilusiones se congelen en una telaraña de sueños.
Y lucho, como lucho.
Y soy dulce, muy dulce.
Y soy amarga, como la realidad.
Y soy soñadora, como tú.
Y soy imperfecta, pero para ti soy perfecta.
Y soy aterradora, sin dar miedo.
Y soy fría... pero me derrito entre tus brazos.
"Ese es tu lugar" dijiste. Tus brazos.
El 2013 se acaba y viene la promesa de enero y un nuevo año y nuevos caminos. Caminos que se pueden tornar tan agrestes que cualquiera se da la media vuelta o se queda varado en el primer refugio que encuentra. El final del camino se llama "muerte" y es solo llegar a un puente.
¿Caminamos juntos hasta el puente?
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Habla