"Nunca hablar de mi", esa regla ciega e implícita en tanto de lo que escribo. Y sin embargo, algunos me logran leer entre líneas. Ahí estoy, agazapada, adolorida, sufriendo y llorando. Plasmo ilusiones, amor tan grande que solo yo puedo entregar y amistad tan profunda que se vuelve amor puro.
2013 ¿Quién no luchó batallas grandes este año? ¿Quién no salió victorioso a su modo de cada una de ellas?
Mi batalla más grande es siempre contra mi misma y seguirá siempre siendo esa. Cada batalla es mejorar. Cada batalla es dejar atrás esas emociones duras que se llevan las mejores sonrisas. Así que este año ha sido batallas y guerras en contra mía.
Seguiré escribiendo cuentos, seguiré leyendo todo lo que caiga ante mis ojos y seguiré dejándome acariciar por letras ajenas y propias.
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