viernes, 27 de diciembre de 2013

Incendio

Sus encuentros cada vez eran más frecuentes. Asesino y pirómana en una cama. Disfrutándose. Ella sabía bien quien era y cada vez que lo escuchaba dormir recordaba que él había devorado el corazón de su amado. 

- ¿Porqué te acuestas con él?
- Me gusta y así lo tengo cerca
- ¿No me extrañas?
- No me hagas eso, sabes que muero cada día que no estoy a tu lado
- ¿Cuándo termina todo esto?
- No lo sé...
- ¿O no quieres que termine?

Su mente lo veía perfecto hablándole mientras la abrazaba y besaba. Sabía que su cordura esta comprometida. Sabía que verlo era real y no. Sus caricias y sus besos eran tan reales, su voz, su mirada y sus cuestionamientos. Sabía que pronto debía terminar y él, su asesino, debía morir... ¿O no debía morir?

En la habitación, él la escuchaba hablar en el baño, sola, sabía lo trastocada que estaba desde que la dejó con vida y la incito a buscarlo. Extrañamente le causaba ternura. Quería llenarla de besos y caricias, quería tenerla siempre a su lado. Esos encuentros hicieron poco a poco que él se enamorara de ella. Increíble que el asesino sintiera algo.

- Por fin - Suspiró.

Su mente era clara, fría, metódica y estando a su lado era todavía más refinado su método. El último corazón que había devorado era el de Él, el amado de su bella pirómana. 

- Esas cicatrices - dijo entre dientes.

Ella podía quitar esas cicatrices de su espalda pero no lo hacía y no tenía reparo en mostrarlas. Eran el perfecto recordatoria de lo rota que quedó. De como la rompió. El asesino sabía que él era la cuerda floja de su cordura. Cada encuentro hacía que dudara de morir. Él anhelaba morir en un inicio, pero ahora al haberla descubierto no sabía si era lo más sensato, o mejor dicho no sabía si era amor lo que sentía.

Cuando ella salió del baño, él fingió dormir. Se acercó suave a verlo y observarlo por un rato. La miró sentarse desnuda frente al ventanal, miraba la ciudad, sus luces y jugaba con su encendedor. 

Miraba la ciudad, disfrutando el silencio de la habitación y la respiración suave de su asesino. El sonido de su encendedor apaciguaba la presencia de su difunto amado. Estaba decidida, la siguiente noche sería el fin de todo esto. Terminarlo con el año. Terminar su dolor y esa locura que avanzaba con pasos agigantados.

Días después volvió a ver su firma en el aire, los encuentros eran cada vez más frecuentes. Humo, negro, oscuro. La estación de bomberos incendiada ¿Para que? Él se preguntaba eso cuando cayó en cuenta de que era el anuncio del fin. Como sello apocalíptico. Pronto la vería, pronto sería su fin, pronto tendría la muerte que deseaba. 

Noche Vieja y la encontró en el camino, en realidad ella lo encontró. Se tomaron de la mano como muchas otras ocasiones. Caminaron sin decir nada, observando los coches, la gente lista para despedir el año y darle la bienvenida entre alcohol y besos impertinentes, al nuevo. Sin creerlo, lo llevó hasta la casa donde ella vivía con su amado, cuando recién la descubrió. La había reconstruido. Exacta hasta los adornos. Le sirvió vino, ambos eran fríos y hoy más. Hablaron de todo. Bebieron de la misma botella y solo él comenzó a sentirse adormilado. 

Despertó en el jardín de la casa, con el calor del fuego. Tardó en reaccionar y miró hacia la ventana de arriba y ahí estaba ella, hermosa, rodeada de fuego y pensó que iba a correr en cualquier momento. Pero ella solo lo miraba, abrazando la urna de él. Le regaló una última sonrisa. Trató de llamar a los bomberos y la respuesta fue que ya habían mandado alguien de la estación de bomberos más cercana. La más cercana había sido incendiada... La más "cercana" estaba a 20 km.

Silencio y el crepitar del fuego devorando todo. Corría, le dolían los pulmones, las lágrimas corrían frías por su cara.

¿Habría salido?
¿Estaría corriendo hacia otro lado?
¿Debía regresar a buscarla?
¿Se suicidó?

Tantas preguntas y su frialdad de asesino se había resquebrajado. Aquel que devoraba corazones frescos. Aquel que creo un monstruo. Aquel que sostenía un cuchillo sin temblar. Temblaba y lloraba como adolescente enamorado. No tenía respuesta para sus preguntas.



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