Abro mi mente sin filtros ante ti, como si hablara conmigo. Reacciono, cierro y me apago. He perdido mi propio y estricto control. Me hablo, me cuestiono y hasta me regaño. No expreso nada hasta no haberlo analizado. Y lo que ha sucedido me da miedo, como el miedo de aquellos que sufren al enamorarse. Miedo de estar contigo y mi mente se sienta tan cómoda que abra la boca y exprese cualquier cosa sin procesar.
Eso querido mío, es uno de mis miedos más particular.
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Habla