sábado, 9 de noviembre de 2013

Chispa

Horas esperó en ese aeropuerto, por una persona que nunca llegó. Sin razones y explicaciones, simplemente no llegó. Camino hacia los mostradores y compró el boleto de avión hacia donde él estaba. Había fuego en su mirada, sarcasmo en su sonrisa y su simple presencia era la ironía de la vida que él no esperaba.

Al aterrizar tenía ya todo planeado.  Primero haría arder toda la relación que tenían. Segundo buscaría la reconciliación en un alejado lugar. Conocía a esa especie, sabía que nunca se iban sin probar el último bocado. Y cuando estuviera en sus manos ardería verdaderamente.

La observó de lejos y vio su vestido rojo. Mal augurio que ella se vistiera de ese color. Traía el encendedor en la mano y eso sabía que era peor. Pero nunca sospecho del monstruo que ella traía adentro. Resignado se acercó a la mesa donde ella estaba sentada. Basto mirar a sus ojos para saber todo lo que le espera. Se armó de paciencia infinita porque sabía que en ese lugar él perdía más que ella. Escucho cada palabra que quemaba como fuego, ya que cada palabra era una sentencia definitiva. Y efectivamente ella estaba en lo correcto, había sido egoísta y mentiroso solo por tenerla a su lado. No tenía cómo defenderse, ni un solo argumento. Pero lo que no esperaba era ver como ella estiraba la mano y acariciaba la suya. Sorprendido voltea a ver su cara y ahí estaba lo que anhelada, esa sonrisa que lo hacía volar por los cielos. Sabía lo que significaba esa sonrisa y su mano con la suya. No fue necesario decir nada y tomados de la mano salieron juntos hacia la carretera. Llegaron es hermoso lugar que tenían en complicidad. Fue una de las mejores noches de su vida. 

Ella, desnuda, se levantó de la cama y lo observo largo rato con el encendedor en la mano recorrió el lugar por última vez despidiéndose de él. Le dolía más el lugar que lo que le iba a pasar a ese traidor que estaba en la cama. 

Mirando la televisión desde la comodidad de un cuarto de hotel observaba las noticias de lo sucedido esa madrugada. Una cabaña cerca del bosque se incendió, afortunadamente el bosque estaba lo suficientemente húmedo como para que las llamas no se expandieran. Habían encontrado solamente un cuerpo calcinado pero obviamente había muerto por asfixia. El origen del fuego había surgido de la chimenea. Una chispa saltó hacia la alfombra que había en el piso. De ahí todo ardió fácilmente y muy rápido.

"Te dije que conmigo ibas a arder siempre querido"

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