Amor; o tal vez no debería llamarte así. Tal vez debería dejarte ir. Tal vez no eres para mí. Generalmente no pido, exijo o ruego porque permanezcan a mi lado. Generalmente me gusta observar la naturaleza de la relación y disfrutar el desarrollo de la misma. Generalmente me apaciguan los momentos indiferentes. Aquellos en los que duermes, comes o tomas agua. Cuando estás triste me pone los nervios de punta. Y trato de hacer algo especial por ti. Tal vez hoy que es 14 de febrero, el que nunca celebro, junto a ti sea inolvidable. Tal vez hoy sea un buen día para llegar a un buen fin; tal vez sea apropiado dejar este día apartado para terminar por fin esta relación "mal sana", como tú le llamas. Donde gobiernan tu ego desmedido y tu lejanía cada vez más palpable. Me has dicho que esto es enfermo, que sería mejor morir antes de seguir en este tormento. ¿Porqué no puedes ver la dicha que te rodea? Estoy entregada a ti, a complacer tus deseos, tus anhelos; y tú solo piensas en partir. Esto no debe seguir así. Mejoramos como pareja o mejor matamos la relación de tajo; que sangre, se desangre y agonice hasta que quede fría y por fin; el tiempo, la naturaleza y la vida destruyan el cascarón de la esencia de esta relación. No; querido mío; no. No tiembles todavía al leer esto, es solo una posibilidad que acabo de pensar. No me he decidido aún a dejar esto por fin. Mi amor hacia ti, es más que algo experimental. Más que un sótano frío, húmedo y lleno de esqueletos de vidas pasadas; de amores que dejaron de luchar. Tú eres un gran guerrero. La fortaleza de tus manos cuando han intentado asfixiarme mientras te monto excitada con el olor de tu sangre; y tu bondad infinita al dejarme vivir porque no puedes dañar a un ser humano, ni siquiera a mí.
Tal vez sí debería llamarte así, amor MÍO. Esta noche he cocinado y me he vestido solo para ti. Esta noche las cadenas se trasladan a mi cama y los azotes serán entre suaves y cálidas telas. Hoy gritaras amordazado y tus manos podrán asir mis caderas mientras me corro montada en ti. Esta noche de 14 de febrero será perfecta.
Listo amor MÍO. Deberíamos casarnos y para demostrar mi compromiso eterno. He mandado a hacer un collar de acero inoxidable; a la medida de tu grueso cuello. No llores; que no he terminado. Por favor no sigas pensando que esto es enfermizo, es solo un tipo de amor distinto al común denominador que conoces. ¿Es que acaso no se nota en cada laceración hecha con experto cuidado para no tocar arterias o venas importantes? Te mantengo vivo y sano. Por mucho más que esto te amo.
Feliz San Valentín, amor MÍO.
Sobretodo TUYO,jajaja. Te adoro, me encanta tu relato. Siempre quise decir: PÓSTRATE CERDO! No sé qué es pero me encanta la sensación de poseer (también que me posean pues hay de todo). Escribí una carta haciendo referencias a este tipo de dominación pero sin lugar a dudas, si cuaja la relación, me encantaría hacerle lo que has puesto y no sólo el 14 de febrero, siempre. Me ha encantado. Un abrazo enorme
ResponderBorrar¡Oh Ana! Me halagas, pero mira que eso de poseer a veces no le agrada a la otra persona. Aunque todo suena muy BDSM te podrás dar cuenta que él se encuentra ahí en contra de su voluntad. La protagonista tuvo que usar la técnica de la llanta pinchada y la dama en apuros. Aplicó el cloroformo mientras examinaba las herramientas en el baúl del auto; obvio para que no le costara trabajo cargar a SU amor de 1.75 m. Entenderás la sorpresa deSU amor al despertar en mi, digo el calabozo de la protagonista, encadenada a una pared completamente desnudo. Y ya ves que eso del BDSM es entrega total por parte del sumiso o esclavo. Entonces pues la sociópata esta lo tiene digamos, secuestrado, hasta que obvio él se de cuenta del verdadero amor del que esta gozando.
BorrarJajajajajaja... Me he divertido haciéndo la carta. Me ataco de risa cuando lo he vuelto a leer.
Un beso y un abrazo. Por cierto ya leí tu carta y solo te digo: ¡Eso leona! ¡Somételo! Si le gusta a él a ti te va a gustar más. :'D