Recargada en una pared, falda arriba, bragas abajo, piernas abiertas. Sus manos apretando mi culo. Su cara hundida entre las piernas. Su lengua lamiendo, su boca succionando, círculos y ritmo cada vez más rápido. Gemidos, calor y explotar en la oscuridad. Aprieta con sus labios y lame despacio. Acaricia las nalgas y las piernas. Levanta mis bragas y me las pone, baja mi falta y me arregla. Quita el cabello de mi cara. Se recarga contra mi. Siento su cuerpo delgado, su cadera afilada, su miembro erecto. Me besa duro y suspiro.
- ¿Te ha gustado?
Me cuelgo de su cuello y solo suspiro.
- Vamos, te llevo a casa, son las 9:00 pm, quedaste de estar temprano.
Caminamos 2 calles. Mi entrepierna palpita. Me toma de la mano.
- Entonces ¿Somos novios?
- No sé.
- Vamos ¿Porqué no?
- Es que no estoy segura.
- De acuerdo, entonces ¿Nos vemos mañana?
- Te busco.
Entro a casa. No hay nadie todavía. Me recuesto y siento. Los ojos cerrados y tengo las sensaciones a flor de piel. Tal vez si me gusta de novio, pero... Solo tengo 16 años ¿Para qué un novio?
Ay, amiga, qué narración en llamas, qué final inesperado.
ResponderBorrar—Sergio (@phominum)
:'D Me encantó "narración en llamas". El final inesperado, bueno, así sucedió.
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El problema de este micro, que está bien, la narración es buena, seca, dura, precisa, es que no impresiona porque no llama la atención que una chica de 16 años tenga ese discurso; al menos ya no. Yo cambiaría la edad por una de 13, 12 o incluso de 5 años (La última edad es broma). (Y recuerda que el pronombre personal "mí" siempre lleva tilde).
ResponderBorrarHola Dylan. Gracias por la corrección, no soy muy pulida. En cuanto a la edad, bueno, a esa edad me paso lo que aquí relato. Tengo 38. ;)
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