miércoles, 15 de octubre de 2014

Morena

Parado en la orilla del mar, de este frío mar. Escucho el oleaje y el viento helado me hace encoger los hombros. Observo las olas y miro el reloj. Estoy perdiendo la razón, anhelo verte llegar entre las olas, o que me abraces por la espalda. Tus manos oliendo a la naranja que acabas de comer, mirar de reojo tus oscuros ojos morena, tus rizos al viento y tu risa pícara.

Parado al pie de la casa, a la orilla de la playa. De esta casa, cálido hogar de los últimos años de nuestra vida juntos. Siento esta soledad que tanto amamos y celamos, que solo compartíamos el uno con el otro, uno que otro libro y muchas miradas llenas de sentimientos.

Parado al pie de la cama, nuestra cama. La que vio los últimos hervores de la lujuria en estos cuerpos marchitos como árboles viejos. Imagino tu boca y tus ojos justo antes de un beso, invadiéndote poco a poco con las caricias y juegos que aprendimos de memoria; pero que nunca dejaron de gustarnos. Esta cama que vio tus últimos momentos en esta playa alejada de la vida humana que tanto detestabas.

Parado al pie de los recuerdos, en este mar helado que se ha enojado de no lamer más tus pies con osadía, en este viento que sopla queriendo arrebatarte ya de mis manos, frente a esta casa que cruje en señal de protesta por este repentino abandono, esa cama que gime porque le hace falta quien la tienda con cariño, esmero y sábanas blancas.

Parado en este entierro sin funeral, sin lágrimas porqué no he de llorar por la que me quiso día a día sin pensar de más, que me acompañó con valentía en mi soledad. Este mar te reclama y el viento te llama. Cariño, te he de soltar.

Parado en esta vida veo tus cenizas volar, dar volteretas y dejar un poco en mi cara surcada de agua salada. Me has dado un beso de despedida que no podré olvidar. Eres a la que quisiera repetir una y mil vidas más.


5 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias. Muchas Gracias por leerme. El que le haya gustado mucho ya es un premio. Un abrazo fuerte.

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  2. Me sorprende esa capacidad que posees de hacer líneas tan oscuras en algunas ocasiones y otras tan dulces como en estas. Me gusta ese columpiar entre la luz y la oscuridad.

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    1. Me has hecho sonreír. Es como tu dices, un columpiar entre la luz y la oscuridad, a veces me detengo en ese punto intermedio donde la luz compite con las sombras y quedan empatadas en un beso lánguido; entonces es cuando comienzo a imaginar. Un beso y un abrazo ¡Gracias por leerme!

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  3. Es impecable el trato que le das a la ausencia, así, con tanta presencia. Es la imagen corpórea del tan anhelado "por favor nunca me olvides". Gracias por excelente trabajo.

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