jueves, 19 de marzo de 2015

Paisaje

Este mar que no es de ninguno, en esa playa que me observa. Ahí, en el borde de la soledad donde me encierro; ese lugar que solo yo imagino. En el cuál yo dibujo mi destino; en un principio sola, con alguna visita que se cuela por los pliegues de la memoria. Para finalmente encontrarte admirando las estrellas de ese cielo sin luna. Me extraña verte ahí parado invadiendo mi espacio y por un momento egoísta pienso que esta playa es mía. Que el mar debería repudiarte y que las estrellas deberían apagarse ante tu asombrada mirada. Después más tranquila, en silencio y apartándome un poco de ese camino que llevo sola; me acerco. Y te he soñado nadando conmigo en ese mar que cuando nos siente rozarlo; apacigua su furia y nos deja flotar a la deriva. No es ilusión, esperanza o anhelo. Es solo admirar la coincidencia de que este paisaje tan mío, te haya agradado; tanto como para proyectarte en él. 
Hoy ya no escribo de ese lugar sin pensar que tal vez estás ahí caminando, fascinado con la soledad llena de paz que hay.

2 comentarios:

  1. "¡Soledad que guapa eres! ¡Soledad, dime tú quién eres!" me recordó a una canción de Canteca de Macao :) Hay soledades malas que realmente no son soledades. Cuando se aprende a estar a solas, creo que conseguimos la paz. El pasado lo recordamos pero otra cosa es que en el presente nos siga afectando o prefiramos quedarnos con lo bonito. Me encantó

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Gracias Ana. La soledad es hermosa si la sabes saborear. Conmigo ya es unas ganas de alejarme de la sociedad. Ese paisaje es el ideal para mi, pero de pronto alguien se cuela en el presente y bueno... También sé compartir. :D Beso. :*

      Borrar

Habla