Te acercas y a la mano estás
y yo toco un poco para provocar.
Aunque mi corazón lata
mi sonrisa vuela solo en amistad.
Anclado corazón que palpita,
mientras la calma llega a este mar.
Mar de soledad que libera
azul imponente y fastuoso.
Corazón de agave que embriaga,
ya no lo beberán tus labios,
ni tu piel arrasada por mis manos,
y tus sonrisas menguaran.
La penúltima tormenta,
la próxima no serás,
esta vez tendrás que esperar.
y yo de ti no espero más.
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